Parque Nacional de La Albufera
El Parque Natural de La Albufera de Mallorca es uno de los grandes tesoros naturales de Baleares: un humedal vivo, lleno de canales, vegetación de ribera y una biodiversidad increíble. Pero como muchos ecosistemas mediterráneos, se enfrenta a grandes retos: especies invasoras que desplazan a la flora local, enfermedades forestales y los efectos del cambio climático.
Para ayudar a recuperar este paisaje único, en colaboración con la Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Natural del Gobierno de las Islas Baleares, hemos puesto en marcha este proyecto para devolverle al parque su equilibrio natural, eliminando la caña invasora (Arundo donax) y restaurando el bosque de ribera del torrente de Sant Miquel.
La caña (Arundo donax) es una planta que crece rápido, consume muchísima agua y desplaza a otras especies, y está considerada una de las 100 especies más invasoras del mundo. Es por eso que su presencia genera varios impactos en el medioambiente y recuperar el bosque de ribera significa devolverle vida al humedal, mejorar sus funciones naturales y hacer que sea más resistente al cambio climático.
El objetivo de este proyecto es eliminar la especie invasora y replantar especies de ribera autóctonas, como olmos resistentes a la grafiosis, para reconstruir el bosque natural del torrente. Esto permitirá aumentar la biodiversidad, mejorar la calidad del agua y del suelo, recuperar refugios y corredores para la fauna y reforzar la resiliencia del ecosistema ante futuros cambios ambientales.
Por otro lado, el proyecto se desarrolla en dos grandes fases:
Fase 1 (2022–2023): Contener a la invasora
Durante esta fase se actuó sobre 500 metros del cauce, eliminando manual y mecánicamente la caña y cubriendo la zona con un plástico opaco para evitar su rebrote, y los resultados fueron positivos: apenas rebrotó en las áreas cubiertas y persistió en zonas cercanas al cauce, que ahora requieren intervención más específica.
Fase 2 (pendiente de ejecución): Restaurar y dar vida
Esta supone la parte más transformadora del proyecto:
- Eliminar la caña restante en las zonas de difícil acceso.
- Retirar el plástico instalado en la fase anterior.
- Plantar especies autóctonas de ribera adaptadas al clima mediterráneo.
- Realizar un mantenimiento durante los primeros meses: riego, control de rebrotes y seguimiento de la supervivencia de las nuevas plantaciones.
Se prevé que el proyecto finalice en XXX y conseguir estos resultados en el Cuando el proyecto esté completado, el torrente de Sant Miquel:
- Más de 1.500 metros lineales de bosque de ribera restaurado (unos 18.000 m²).
- Mayor conectividad ecológica entre diferentes zonas del parque.
- Más fauna, más flora y un ecosistema más sano.
- Suelos más ricos en carbono y menos necesidad de herbicidas.