Más allá de que a todos nos preocupa la factura de la electricidad, no es ningún secreto que la eficiencia energética es clave para la transición energética y un futuro sostenible. Para ello, todos debemos intentar evitar un gasto innecesario de los electrodomésticos que tenemos, ya que estos suponen el 55% de la energía eléctrica que se consume en casa.
¿Qué hábitos puedes incorporar en tu día a día para ahorrar en el consumo energético de los electrodomésticos?
Revisa las etiquetas de los electrodomésticos antes de comprarlos
La eficiencia energética de los electrodomésticos se clasifica según el Índice de Eficiencia Energética. Este etiquetado es uniforme en la Unión Europea y clasifica el consumo eléctrico del producto de la A a la G. Además, las nuevas etiquetas incorporadas en 2021 contienen:
Un código QR que permite a los consumidores obtener más información sobre el producto.
El consumo energético del electrodoméstico, aunque la cuantificación varía según el producto. Por ejemplo, en los frigoríficos se indica el consumo anual, mientras en las lavadoras se informa sobre el consumo de 100 ciclos.
Pictogramas que indican el rendimiento y las características del producto.
Evita el consumo fantasma
Aunque no estemos usando un electrodoméstico, si está enchufado seguirá gastando electricidad. Esto es lo que se conoce como “consumo fantasma”. Se trata de un consumo energético que generan los aparatos electrónicos más modernos por poseer un transformador en su interior.
Esta es una pieza clave porque es la encargada de adaptar el voltaje que llega a nuestros hogares -en torno a los 230 voltios en Europa- a los que necesita el electrodoméstico. Para ello, usa dos bobinas y, aunque el dispositivo no se esté utilizando, una de estas seguirá siempre activa.
Para evitar este consumo innecesario de electricidad, lo más recomendable es desenchufar los electrodomésticos cuando no los utilizamos para reducir el consumo energético. Otra solución sencilla para los aparatos electrónicos de bajo voltaje, como ordenadores o televisores, es enchufar los dispositivos que se encuentran en una misma zona a una regleta. De este modo, podemos apagarlos todos a la vez.
Aun así, hay que tener en cuenta que sobrecargar una regleta puede generar peligro de incendio, por lo que debemos mantenerlas descubiertas y nunca utilizarlas para electrodomésticos de alto voltaje, como neveras o lavadoras. Por otro lado, si está caliente al tacto, lo recomendación es desenchufarla inmediatamente.
Regula la temperatura del frigorífico
El frigorífico se encuentra entre los electrodomésticos que más consumen al estar funcionando las 24h del día. Además, seleccionando un modelo con un consumo energético eficiente podrías pasar de gastar en torno a 20.000Wh a consumir en torno a 10.000Wh al mes.
Por otro lado, regular bien su temperatura también aporta significativamente a un consumo energético más eficiente. Lo recomendable es situar el regulador entre los 3º y los 7º para la nevera y entre los -20º y -18º para el congelador. Limpiar la escarcha y tener la puerta cerrada también reducen el consumo eléctrico.
Aprovecha la lavadora al máximo
Cargando más la lavadora y, como consecuencia, reduciendo la cantidad de veces que la utilizas a la semana contribuirá significativamente a tu ahorro energético, ya que se trata de otro de los electrodomésticos con mayor consumo energético.
La temperatura y la duración del programa también influye en el gasto eléctrico, por lo que lavar tu ropa a menor temperatura y en programas más cortos también te llevará a ahorrar energía.
Utiliza el programa ECO del lavavajillas
Elegir el programa ECO no supone ningún esfuerzo añadido, sin embargo, puede reducir significativamente tanto el consumo de agua como de electricidad. Además, también influirá en la eficiencia energética limpiar periódicamente el filtro y controlar los niveles de sal y el abrillantador.
Evita usar la secadora en exceso
La secadora es el electrodoméstico con mayor consumo energético, por lo que evitar usarla habitualmente impactará significativamente en el gasto eléctrico de tu hogar. Un simple hábito como usarla solo durante los meses de más frio, cuando la ropa tarda más en secar te ayudará a ahorrar electricidad a lo largo del año.
Por otro lado, existe un programa de planchado que deja la ropa con más humedad y, como consecuencia, necesita de menos energía. Finalmente, del mismo modo que con la secadora, es importante limpiar el filtro periódicamente, así como el condensador.