Centros participantes: tecnología educativa
Somos un colegio pequeño de las afueras de la ciudad de Zaragoza. Nuestros alumnos trabajan la robótica y porgramación de manera semanal. Somos un colegio de una sola vía con un nivel socio económico medio-bajo. Queremos dotar a nuestros alumnos y alumnas de posibilidades que no podrían tener de otra manera en realción a la tecnología y el aprendizaje de la programación.
Nuestro colegio, aunque pequeño en tamaño, es enorme en ilusión y ganas de crecer. Sin embargo, el espacio reducido del recreo se ha convertido en un desafío diario, ya que está dividido en tres zonas, una por ciclo, pero en cada una de ellas predomina un campo deportivo. La realidad es que la mayoría del alumnado quiere jugar al fútbol, lo que provoca que estos espacios se saturen y que muchos niños y niñas que no comparten ese interés se queden sin un lugar donde correr, jugar, imaginar o simplemente disfrutar. Esta situación genera desigualdad en el uso del patio, limita la diversidad de experiencias y, en ocasiones, provoca conflictos.
Por ello nace nuestro proyecto, una propuesta cargada de entusiasmo que busca transformar el recreo en un espacio inclusivo, creativo y lleno de oportunidades para todos y todas. Queremos ir más allá del deporte mayoritario y ofrecer alternativas que despierten la curiosidad, fomenten la convivencia y permitan que cada niño encuentre su sitio. Imaginamos una noria sostenible, equipada con pequeños molinos que generen electricidad, convirtiéndose no solo en un elemento de juego, sino también en una herramienta educativa para aprender sobre energías renovables y cuidado del planeta. Pensamos también en un futbolín construido con materiales reciclados, que promueva el trabajo en equipo y la conciencia medioambiental, así como en una casita que simule un hospital, donde el alumnado pueda desarrollar el juego simbólico, representar profesiones, trabajar la empatía y dar rienda suelta a su imaginación.
Este proyecto no pretende eliminar el fútbol, sino equilibrar el patio, abrir posibilidades y construir un entorno donde la diversidad de intereses tenga cabida. Aspiramos a un recreo más justo, más rico y más humano, donde jugar no sea una cuestión de espacio disponible, sino de oportunidades compartidas. Porque creemos firmemente que transformar el patio es también transformar la convivencia, el aprendizaje y, en definitiva, la experiencia educativa de nuestro alumnado.
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Visita la web del centro: CEIP Gloria Arenillas